Con una sola pregunta.
Con una sola pregunta, con un solo ¿seguimos siendo amigos no? Con solo eso, el mundo cae encima en unos pocos segundos. Había gente que aseguraba que sadría bien, gente que no sabía que opinar, tu no te lo terminabas de creer, no estabas demasiado convencida y como no, salió mal, otra vez. En ese momento estabas bien, bueno al menos habías soltado todo, pero los días pasan, las semanas, vas arrancando hojas de tu calendario y no te olvidas, ¿por qué ¿por qué no sale de tu cabeza ya? Cada vez te resulta más difícil tan solo mirarle, ya no es vergüenza, solo duele, duele el no poder quererle. Cada dos por tres coges fuerzas, te levantas del suelo, otra vez, de nuevo dispuesta a olvidarle, cuando crees haberlo casi conseguido, miras y te sonríe. Otra vez, esa sonrisa, te das cuenta de que contra esa sonrisa no puedes, de que es superior a ti. Después de todo no lo puedes evitar, tu quieres pasar página, de verdad, pero hay algo que te apega a ella, las tontas y cada vez más pequeñas ilusiones que quedan en tu cabeza. Según pasa el tiempo, poco a poco ,una tras una, se van transformando en decepciones, en más golpes, más cicatrices, más lagrimas. Te secas las lágrimas y solo confías en que un día, por fin puedas ser feliz.
Comentarios
Publicar un comentario