En este banco a dos grados.
Y ahora, cuesta creer que hace tan solo un año estuvieras aquí. Miro hacia atrás y recuerdo tu sonrisa, tus ojos verdes y tus rizos en el pelo, tu olor, tus abrazos y tus te quieros; desgraciadamente ahora solo son recuerdos, recuerdos lejanos de tiempos mejores. Me cuesta creer que lo hayas olvidado todo en tan poco tiempo, supongo que todo esto no era tan importante para ti. Si miro a un punto fijo y empiezo a recordar me vienen un montón de imágenes a la cabeza, de momentos tiernos. Después de darle muchas vueltas a todo he comprendido que nunca llegué a valorarte todo lo que te merecías que lo hiciera, ni a agradecerte lo que hacías por mi cada día, supongo que un día te cansastes de todo, de mi, y es cierto, no morí ese día, pero una parte de mi murió cuando te vio marchar, y me dejó rota, destrozada y aquí estoy en la calle a dos grados, lejos de todos porque no quiero que me vean llorar por ti y me digan que no te mereces esto, necesito soltarlo y si necesito verte y abrazarte, supongo que estoy esperando a olvidarte o a morir de frío en este banco, ya no lo sé.
Comentarios
Publicar un comentario