A salvo de ti, de tu caos.
Tengo dentro un enredo de sentimientos que no me deja conciliar el sueño.
Y es que sin motivo aparente me he puesto a pensar en ti,
en lo que fue,
en lo que pudimos haber sido
y en lo que somos hoy por hoy,
y que tortura más tonta.
Me da un vértigo atroz pensar que se le están acabando las páginas a esta historia remota, caótica y desordenada.
Yo,
que siempre me he quejado del que se fue,
ahora siento la necesidad de irme,
al tiempo que el corazón me pide que me quede,
mientras ese lado sensato me repite que huya ahora que aún estoy a salvo.
A salvo de ti,
de tu caos,
de tu tormenta.
O eso quiero creer,
porque qué duro sería admitir que me has calado hasta los huesos,
que derribaste mi coraza.
Pero fingiré que no,
que no has conseguido nada de eso.
Porque ese es en el único lugar donde me siento segura,
yo que nunca he sabido encontrar mi hogar,
yo que hace tiempo que no me siento en casa.
Y es que sin motivo aparente me he puesto a pensar en ti,
en lo que fue,
en lo que pudimos haber sido
y en lo que somos hoy por hoy,
y que tortura más tonta.
Me da un vértigo atroz pensar que se le están acabando las páginas a esta historia remota, caótica y desordenada.
Yo,
que siempre me he quejado del que se fue,
ahora siento la necesidad de irme,
al tiempo que el corazón me pide que me quede,
mientras ese lado sensato me repite que huya ahora que aún estoy a salvo.
A salvo de ti,
de tu caos,
de tu tormenta.
O eso quiero creer,
porque qué duro sería admitir que me has calado hasta los huesos,
que derribaste mi coraza.
Pero fingiré que no,
que no has conseguido nada de eso.
Porque ese es en el único lugar donde me siento segura,
yo que nunca he sabido encontrar mi hogar,
yo que hace tiempo que no me siento en casa.
Comentarios
Publicar un comentario