Una y otra vez, la misma piedra.

Me pregunto por qué volvemos a intentarlo una y otra vez, por qué tenemos ese instinto de superación. Por qué cometemos los mismos errores una y otra vez. Por qué tropezamos con la misma piedra tantas veces, que ya hasta nos tiene cariño. Por qué, muchas veces no aprendemos de los errores, supongo que preferimos huir de todo que es mucho más fácil. Pero, si no te tropiezas con la piedra, nunca podrás aprender más, nunca podrás ser más fuerte. Pero llega un momento que cansa eso de caerte, si no fuera una simple manera de hablar, todos tendríamos las rodillas llenas de marcas, de caer una y otra vez. Eso es lo que no vemos después de todo, que cuando caemos con una piedra nos deja una cicatriz, deja marca, y sigue ahí, se puede superar pero no olvidar. Pero, ¿por qué no intentas ser feliz? Dale una patada a la piedra, y sigue adelante.

Comentarios

Entradas populares